Interés simple vs. interés compuesto: diferencias
Equipo editorial de CalcuMetro · Publicado el · 1 min de lectura
El interés simple y el compuesto parten del mismo capital y del mismo tipo, pero dan resultados muy distintos a largo plazo. La clave está en qué ocurre con los intereses: si se retiran o si se reinvierten.
Interés simple
Los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial y no se suman a él.
I = P × r × t
Con 10.000 € al 5% anual durante 10 años: I = 10.000 × 0,05 × 10 = 5.000 €. El importe final es de 15.000 €.
Interés compuesto
Los intereses de cada periodo se suman al capital y generan nuevos intereses.
A = P × (1 + r)^t (capitalización anual)
Con los mismos 10.000 € al 5% durante 10 años: A = 10.000 × 1,05^10 = 16.288,95 €. Los intereses suman 6.288,95 €, es decir, 1.288,95 € más que con interés simple.
Comparación a 1, 10 y 20 años
- 1 año: 500 € de intereses en ambos casos, porque todavía no hay intereses acumulados que reinvertir.
- 10 años: 5.000 € con interés simple frente a 6.288,95 € con interés compuesto.
- 20 años: 10.000 € con interés simple frente a 16.532,98 € con interés compuesto.
La diferencia crece con el tiempo porque, con interés compuesto, cada año los intereses se calculan sobre un saldo mayor.
Cuándo se usa cada uno
El interés simple aparece en cálculos a corto plazo o cuando los intereses se cobran en lugar de reinvertirse. El compuesto describe el crecimiento de ahorros e inversiones cuando los rendimientos se reinvierten, y también cómo crece una deuda cuando los intereses impagados se acumulan al saldo.
Contenido educativo con ejemplos ilustrativos; no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal.